Días extras

Además de Florencia y Pisa que he dejado fuera de esta guía y que te aconsejo ver durante un fin de semana, hay otros lugares muy peculiares y que merece la pena dedicarles por lo menos un día cada uno.

Lucca
Maravilla del Medioevo, esta ciudad que se encuentra de camino entre Pisa y Florencia, mantiene todavía sus murallas renacentistas que le dan un toque elegante, accesible, una ciudad que parece perfecta para vivir, tan adaptada como es al ciudadano. La estación de tren es muy cómoda tanto para quién llega desde Pisa como desde Florencia, tardando desde la primera una media hora y desde la segunda poco más de una. Merece la pena dedicarle un día entero. Piazza Grande con el Palazzo Ducale, el Duomo y el Baptistero ya de por sí os encantarán. Y que decir de la Piazza del Mercato! Construida sobre las ruinas del antiguo antifeatro romano, de esto recupera la forma elṕtica cerrada que tanto la caracteriza.
Si pensaís visitarla en verano, no os perdeís el famoso Summer Festival donde han tocado artistas del calibre de George Harrison, Roger Water, Bob Dylan, Neil Young o Alicia Keys.

Pistoia
Es parte de esa Toscana menos ajetreada y a menudo se encuentra fuera de las rutas turísticas que se centran más en las maravillas de Pisa o de Florencia. Al estar en el mismo recorrido que desde Pisa, pasando por Lucca te lleva hacía Florencia, es la etapa ideal para una parada de medio día. En la PLaza del duomo, donde se celebra la famosa fiesta popular llamada la “Giostra del Orso” (vídeo), encontrarás tanto la catedral de San Zeno, como un maravilloso Campanile. Detrás del Baptistero en la Piazza della Sala, no te pierdas las tiendas histórica entre las que hay enotecas y restaurantes, donde disfrutar de los mejores productos de la comida toscana.
Como en Lucca y siempre en verano, pero esta vez al principio de Julio, también en Pistoia se celebra un famoso festival de música, el Pistoia Blues. ¡No te lo pierdas si en esta época del año pasas por allí.

Algunas sugerencias en la provincias de Pistoia y Lucca.

En Collodi, un pueblecito de la provincia de Pistoia, se encuentra el parque dedicado a Pinocho, el muñeco de madera que se hizo niño. ¡A los niños sin duda les va a encantar!

En provincia de Lucca, en el pequeño pueblo de Borgo a Mozzano, se encuentra el muy sugestivo Puente del Diablo. Además de la belleza de la estructura, obra de ingeniería medieval, trae consigo leyendas y magia relacionadas con el Diablo.

Extracto desde la web “Turismo en Toscana”

Según la tradición oral la construcción del puente se rebeló desde el principio complicada y el maestro de obras, desesperado ante la fecha fijada para su finalización lloraba frente al río Serchio. El diablo se le presentó y le propuso un pacto, el  intercambio del alma del primero que pasase el puente a cambio de terminarlo en una noche. El hombre aceptó y el diablo finalizó el encargo consiguiendo que no se derrumbase ante el peso de las piedras. El constructor, arrepentido se confiesa a un religioso que le convence de que mantenga el pacto, pero que haga pasar un cerdo (o un perro blanco según otra versión de la leyenda) por el puente para que el diablo cobre su recompensa. Al día siguiente impide pasar a las personas y empuja a un cerdo al otro lado, enfureciendo al diablo que se lanza a las profundidades del río, sin tener más noticias de él. La leyenda también cuenta que en las tardes de otoño un perro blanco aparece aullando rabiosamente, prometiendo venganza.

Fabbriche di Careggine, el pueblo sumergido.
En el corazón de la Carfagnana, zona de montañas y de mucha naturaleza en provincia de Lucca, se encuentra Vagli, un lago artificial construido en el 1946 por parte de Enel, para llevar la electricidad en toda la zona. Los vecinos del pueblecido que se encontraba en el valle fueron evacuados y queda visible sólo una parte siendo posible volver a verlo, sólo cuando, cada 10 años se vacía el lago. (vídeo).

Por último una curiosa y gigantesca escultura llamada “el díos de las montañas“. El Coloso de los Apeninos, construido en el 1500, 10 metros de alto mitad hombre y mitad montaña, se encuentra aquí, en la villa Demidoff, al norte de Florencia. Esconde es su interior un segreto. Cuevas y túneles misteriosos y ocultos, mientra en la cabeza un ambiente con función de ciminea, para regalar a los afortunados visitante de aquel entonces un espectacúlo único.