Día tres

Mapa: https://bit.ly/2oRRhCX +++ Durata: Todo el día +++ Tipo de recorrido: En coche.


Esta ruta nos llevará entre los más bonitos paisajes de Toscana, la zona llamada de las Crete Senesi en la Val d’Orcia. Un paisaje casi lunar, de colores y contrastes increibles, te dejarás sin aliento por sus bellezas y encanto.

En esta zona se encuentra también una joya. Un pequeño pueblo que destaca entre los demás, me refiero a la villa de Pienza, patrimonio de la Humanidad por haber sido el ejemplo por excelencia del la arquitectura renacensista aplicada a la urbanistica. Su estructura y la disposición de sus calles, plazas y edificios la convertierón en la “ciudad ideal” en la época de mayor esplendor del arte en Italia. Todos los arquitectos de la época pasaban por aquí como si fuesen a una clase en la Universidad.
Dejo a tu curiosidad conocer más detalles de este lugar, mientras te aconsejo ,sin duda probar el el producto típico de este pueblo, El queso Pecorino, cun un fuerte olor caracteristico que no pasa desapercibido y un sabor realmente peculiar.

Antes de llegar a Pienza, hemos contemplado los pueblecitos de Asciano y San Giovanni d’Asso, en el corazón de las Crete Senesi donde el tiempo parece que se haya parado a la Edad Media. Además Asciano conserva una maravillosa fuente en la plaza del Grano y un museo muy interesante de la ceramica senese.

Otra etapa de nuestro día, será la visita al gran monasterio benedictino de la Abadia de Monte Oliveto Maggiore, construido al principio del 1300 por tres nobles seneses que abandonarón el lujo y la riqueza para vivir según las reglas de este orden religioso.. En este enlace encontrarás los horarios para las visitas.

Para acabar el día, mi aconsejo es llegar a la aldea de Bagno Vignoni, cuya pequeña plaza de época medieval es única en su genero. ¿Has visto alguna vez una fuente termal que hace de plaza? Si llega antes del atardecer en una noche de luna llena el espectacúlo está asegurado. La aldea se encuentra algo aislada con respecto a las demás rutas turísticas y de difícil acceso. Resulta imprescindible reservar para cenar en uno cualquiera de los restaurante del pueblo. Mi consejo es comer en la Osteria del Leone o en la Trattoria la Parata.

Aunque se haya hecho tarde para volver a Siena, seguro habrá merecido la pena.